El funcionario dejará el cargo el 31 de mayo tras un año de intensas redadas y bajo el escrutinio público por operativos que incluyeron disparos contra ciudadanos.
Washington D.C.- El director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Todd Lyons, presentó su renuncia al cargo, la cual se hará efectiva el próximo 31 de mayo. Lyons, un veterano de la agencia, fue el brazo ejecutor de la política migratoria de la administración Trump, supervisando un agresivo plan que resultó en 379,000 arrestos y más de 475,000 deportaciones en su primer año. Su salida ocurre en medio de una fuerte presión política y tras incidentes críticos, como el tiroteo de agentes federales contra dos ciudadanos estadounidenses en enero pasado.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, elogió la gestión de Lyons calificándolo como un “gran líder” fundamental para la expulsión de criminales y miembros de pandillas. Sin embargo, su gestión estuvo marcada por la controversia, ya que organizaciones civiles denunciaron que las redadas no solo afectaron a delincuentes, sino también a residentes de larga trayectoria sin antecedentes violentos. Aunque no se han hecho oficiales los motivos de su dimisión, diversos reportes indican que el funcionario se incorporará al sector privado tras dejar su puesto en la agencia más vigilada del gobierno.
Lyons asumió el liderazgo de ICE en marzo de 2025, tras la salida de Caleb Vitello, heredando la misión de cumplir las promesas de campaña de Donald Trump sobre un control migratorio sin precedentes. Durante su comparecencia ante el Congreso en febrero, defendió la intensidad de los operativos como una medida de seguridad nacional. Con su partida, el gobierno estadounidense deberá buscar un sucesor capaz de mantener el ritmo de las operaciones de deportación masiva en un clima de alta polarización y cuestionamientos sobre los derechos humanos.






