Cuatro estados endurecen penas de cárcel contra protestas y disturbios dentro de iglesias
NUEVA ORLEANS, LUISIANA.— Una ola de indignación detonada por una irrupción masiva de manifestantes dentro de una iglesia en St. Paul, Minnesota, ha provocado que al menos cuatro estados de la Unión Americana aprueben leyes severas de carácter penal durante el primer semestre de 2026. Las nuevas normativas criminalizan de forma específica la interrupción de cultos religiosos, abriendo un intenso debate constitucional sobre las fronteras entre la libertad de culto y el derecho a la libre expresión.
La cruzada legislativa —impulsada principalmente por legisladores de bancadas republicanas— busca dotar a santuarios católicos, cristianos, mezquitas y sinagogas de una capa de blindaje legal que supera los tradicionales cargos de “invasión de propiedad privada” (trespassing), en un contexto nacional donde los centros religiosos ya se mantienen en alerta máxima debido a tiroteos masivos recientes.
El mapa de las nuevas restricciones
Hasta el momento, los proyectos de ley han avanzado con rapidez en distintas jurisdicciones del país:
- Idaho, Oklahoma y Luisiana: Los gobernadores de estos bastiones conservadores ya han firmado y promulgado las leyes. En el caso de Luisiana, la ley autoriza de forma explícita el uso de la fuerza pública para desalojar de inmediato a los manifestantes de propiedades eclesiásticas.
- Kansas: La medida se convertirá en ley de manera automática sin la firma de la gobernadora demócrata Laura Kelly, quien optó por no vetarla.
- Nueva York: A nivel local, el condado de Nassau aprobó una ordenanza espejo a principios de este año.
- Congreso Federal: Iniciativas similares han sido introducidas en al menos otros siete estados y en el Capitolio de Washington, buscando expandir la histórica Ley de Acceso a las Clínicas y Santuarios aprobada por Bill Clinton en 1994.
Las sanciones bajo estos nuevos estatutos son severas: los infractores por primera vez podrían enfrentar hasta un año de prisión y multas de hasta $10,000 dólares. Además, facultan a las Fiscalías Estatales a atraer los casos si los fiscales locales deciden desestimar los cargos.
El detonante: El asalto a la liturgia en Minnesota
El origen de este endurecimiento penal se remonta a febrero pasado, cuando 39 personas (incluidos dos periodistas) fueron detenidas y procesadas por el Departamento de Justicia de EE. UU. tras reventar un servicio dominical en St. Paul, Minnesota. Los activistas irrumpieron en el templo tras descubrir que uno de los pastores principales de la congregación fungía simultáneamente como un alto funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), encargado de coordinar redadas masivas de deportación en la región.
“La primera idea que me vino a la mente fueron esos pobres niños atrapados en las bancas”, declaró el representante de Luisiana, Gabe Firment. “Ciertamente tienes derecho a protestar, pero así como no tienes derecho a entrar a la casa de alguien a actuar así, tampoco tienes derecho a hacerlo en una iglesia”.
Por su parte, en Oklahoma, el senador Todd Gollihare redactó su propia propuesta tras ser acosado por activistas antiaborto dentro de su parroquia. Su ley ahora prohíbe bloquear autopistas a menos de una milla de un templo o acercarse a menos de 100 pies de una persona para entregarle volantes de protesta.
Pánico moral y desafíos ante la Primera Enmienda
La velocidad con la que se implementaron estas leyes ha encendido las alarmas de organizaciones civiles y defensores de los derechos constitucionales, quienes anticipan una batalla legal inmediata en los tribunales federales:
- La objeción civil: La Unión Americana de Libertades Civiles (NYCLU) ya impugnó formalmente la ordenanza del condado de Nassau, argumentando que el estatuto vulnera de forma flagrante los derechos de expresión protegidos por la Primera Enmienda en espacios públicos adyacentes.
- El estándar de amenaza: Kevin Goldberg, vicepresidente de Freedom Forum, advirtió que para sostener estas leyes ante un juez, los gobiernos deberán presentar pruebas científicas y estadísticas de una amenaza real actual. “No se puede legislar basándose en especulaciones o conjeturas”, sentenció.
- El riesgo de la arbitrariedad: Legisladores demócratas, como el representante de Luisiana Edmond Jordan, alertaron que los textos de las leyes son tan ambiguos que podrían criminalizar conductas cotidianas de los propios fieles. “Si el espíritu me toca y comienzo a cantar a mitad de una homilía interrumpiendo al pastor, técnicamente estoy alterando el orden y ahora podría ir a la cárcel por 30 días”, criticó durante los debates.
Ante las críticas de censura, los promotores de las leyes respondieron que el sistema judicial y los oficiales de policía contarán con total criterio y discrecionalidad para distinguir entre una muestra de fervor religioso y un acto deliberado de hostigamiento político.








