A horas de que venza el plazo para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, el presidente de Estados Unidos advierte sobre la destrucción total de infraestructura crítica y el fin de la República Islámica.
Washington, D.C.— El mundo se encuentra en vilo ante la advertencia más severa emitida por el presidente Donald Trump desde el inicio de las hostilidades. Este martes 7 de abril de 2026, a través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que “esta noche morirá toda una civilización”, refiriéndose al sistema de gobierno instaurado en Irán hace 47 años, si Teherán no desbloquea el paso de crudo en el estratégico estrecho de Ormuz antes de las 20:00 horas (tiempo de Washington). Trump ha condicionado la paz a un acuerdo “aceptable” que garantice la libre circulación de mercancías y petróleo, advirtiendo con total crudeza que, de lo contrario, el ejército estadounidense procederá a destruir puentes y centrales eléctricas en territorio iraní, lo que supondría el colapso definitivo de la infraestructura crítica del país persa.
Esta escalada ocurre en un contexto de devastación tras más de un mes de ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel, la cual ya ha cobrado la vida del líder supremo Alí Jameneí —sustituido por su hijo Mojtabá Jameneí— y de gran parte de la cúpula militar, además de miles de víctimas civiles según reportes de diversas ONG. Aunque Trump admitió recientemente que Teherán parece estar negociando “de buena fe”, calificó la última propuesta de paz iraní como insuficiente, insistiendo en que el cambio de régimen debe ser “completo y total” para dar paso a mentes “más inteligentes y menos radicalizadas”. El mandatario vaticinó que este podría ser uno de los momentos más importantes de la historia moderna, mientras la estabilidad global y el mercado energético dependen de lo que ocurra en las próximas horas en el Golfo Pérsico.








