El Juzgado Octavo de Distrito en Michoacán dictó sentencia absolutoria a favor de Ángel Luna, reconociendo que su detención en 2012 estuvo marcada por tortura sexual y violaciones graves a los derechos humanos por parte de la extinta Policía Federal.
Morelia, Michoacán.— Tras trece años de una batalla legal exhaustiva, la justicia federal puso fin a uno de los casos más emblemáticos de irregularidades procesales en el estado. El pasado 31 de marzo de 2026, el Juzgado Octavo de Distrito dictó una sentencia absolutoria de primera instancia en favor de Luis Pascual Ángel Luna, quien permanecía bajo proceso desde el 28 de julio de 2012 acusado de diversos delitos federales sin pruebas válidas.
La resolución judicial fue contundente al aplicar el principio de exclusión de la prueba ilícita, declarando la invalidez de todas las declaraciones ministeriales del acusado al acreditarse que fueron obtenidas mediante tortura sexual cometida por agentes federales. El fallo reafirma el criterio jurídico de que cualquier evidencia conseguida bajo coacción o violación a la dignidad humana carece de valor legal para sustentar una condena, marcando un precedente vital en el acceso a la justicia en México.
Un proceso marcado por la intervención de la SCJN y la ONU
El camino hacia la libertad de Ángel Luna dio un giro decisivo el 2 de septiembre de 2025, cuando logró abandonar la prisión preventiva para seguir su proceso en libertad gracias a una resolución de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Este avance fue posible gracias al trabajo coordinado de la Secretaría Técnica de Combate a la Tortura y el Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP), quienes documentaron sistemáticamente los abusos sufridos por la víctima.
A pesar de la victoria jurídica en territorio mexicano, el caso ha trascendido las fronteras:
- Ámbito Internacional: Actualmente existe un proceso pendiente ante el Comité contra la Tortura de la ONU, donde se denunciaron las violaciones sufridas desde el momento de la detención ilegal.
- Pendientes de cumplimiento: Aunque la sentencia absolutoria es un avance significativo, el IFDP señala que aún faltan medidas de reparación integral ordenadas por la SCJN que no han sido plenamente ejecutadas por las autoridades responsables.
Esta determinación judicial no solo devuelve la libertad absoluta a Luis Pascual Ángel Luna, sino que visibiliza las prácticas sistemáticas de tortura que imperaron en las instituciones de seguridad durante la década pasada, exigiendo una rendición de cuentas que aún parece lejana para los perpetradores.








