Clausuran el Casino Centenario por lavado de dinero y narcotráfico.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.— En una operación quirúrgica coordinada entre la Secretaría de Hacienda (SHCP) y el Departamento del Tesoro de EE. UU., el emblemático Casino Centenario fue clausurado tras revelarse que operaba como una pieza clave en el engranaje criminal del Cártel del Noreste (CDN). El inmueble, ubicado en la estratégica avenida Reforma, no solo servía para blanquear capitales mediante apuestas, sino que, según investigaciones de la OFAC, funcionaba como centro de tortura y almacén de cargamentos de fentanilo y cocaína destinados al mercado estadounidense.
El escándalo escala a niveles políticos tras descubrirse que, apenas en 2025, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas otorgó contratos por más de 1.2 millones de pesos a CAMSA, la empresa operadora de los casinos hoy sancionados. Pese a que la compañía fue boletinada por Washington por patrocinar tecnológicamente al cártel, la Fiscalía estatal le adjudicó directamente la compra de pantallas LED para sus propias oficinas centrales en Ciudad Victoria. Esta red de complicidades incluye a personajes de alto perfil como el abogado Juan Pablo Penilla y el activista Jesús Reymundo Ramos, señalados como operadores legales y mediáticos al servicio de la cúpula del CDN.
Red de corrupción y crimen:
- Casino Centenario (Nuevo Laredo): Punto logístico para el almacenamiento de drogas y lavado de activos.
- Casino Diamante (Tampico): Vinculado a apuestas en línea para el blanqueo de capitales.
- Contratos turbios: La empresa CAMSA recibió pagos de la Fiscalía estatal mientras ya era señalada por nexos con el narcotráfico.








