Repartidor de comida se estrella contra camioneta familiar tras presunto “semaforazo”
NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS.— Un joven repartidor de comida por aplicación salvó la vida de milagro tras protagonizar un aparatoso accidente vial durante el fin de semana. El motociclista impactó de forma brutal contra el costado de una camioneta particular en un importante cruce de la colonia Guerrero, en un percance donde ambos conductores alegaron tener la preferencia del semáforo.
Los hechos se registraron en la intersección de la avenida Aquiles Serdán y la calle Lincoln, un punto vial de flujo constante que se vio interrumpido momentáneamente por la colisión y la movilización de los cuerpos de rescate.
El impacto en el crucero
El lesionado fue identificado como Erick, de 22 años de edad, quien al momento del choque se encontraba laborando y tripulaba una motocicleta de reparto en sentido de oriente a poniente sobre la calle Lincoln.
De acuerdo con la declaración del propio repartidor, al llegar al cruce con Aquiles Serdán avanzó debido a que la luz del semáforo le marcaba luz verde. Sin embargo, en ese mismo instante, una camioneta marca Toyota que se desplazaba sobre la avenida cruzó de forma intempestiva en su trayectoria. Erick no logró frenar a tiempo y se estrelló de lleno contra el costado derecho del vehículo familiar, saliendo proyectado hacia la carpeta asfáltica.
Solidaridad familiar y atención de emergencia
A bordo de la camioneta Toyota viajaba un matrimonio acompañado de sus hijos. Lejos de darse a la fuga, el conductor detuvo la marcha de inmediato y toda la familia descendió para brindar los primeros auxilios al motociclista herido, mientras solicitaban el apoyo de una ambulancia a través del número de emergencias 911.
Minutos después, paramédicos de Protección Civil arribaron al sitio para valorar al repartidor, quien se encontraba aturdido y sentado sobre el pavimento. Tras una revisión médica exhaustiva, los técnicos en urgencias médicas informaron que Erick milagrosamente solo presentaba raspones y golpes leves que no ponían en riesgo su vida, por lo que no fue necesario su traslado a un hospital público.
Acuerdo de buena fe
Al confirmarse que no había lesiones de gravedad, el conductor de la camioneta Toyota mostró una actitud de total civilidad y entabló un diálogo con los familiares de Erick, quienes llegaron al sitio tras enterarse del percance.
A pesar de la confusión sobre cuál de los dos vehículos ignoró la luz roja del semáforo, los tripulantes de la camioneta manifestaron de manera voluntaria su deseo de cubrir la totalidad de los daños materiales de la motocicleta, además de otorgar un pase médico para que el joven fuera sometido a una segunda revisión especializada en una clínica particular y descartar cualquier lesión interna.








