Corriente internacional lanza manifiesto de “solidaridad activa” y exige envíos urgentes de petróleo a Cuba
CIUDAD DE MÉXICO.— En medio de una de las escaladas de tensión geopolítica más severas en el Caribe, la Corriente Revolución Permanente – Cuarta Internacional (CRP-CI), organización impulsora de la Red Internacional La Izquierda Diario, emitió un manifiesto político de urgencia. El documento denuncia un “salto cualitativo” en la ofensiva del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, advirtiendo que el reforzamiento del bloqueo energético y el despliegue del portaaviones USS Nimitz al sur de la isla configuran una amenaza real de intervención militar directa.
Ante este escenario, la organización trotskista convocó de manera inmediata a sindicatos, federaciones petroleras, centros de estudiantes y partidos de izquierda de América Latina, Europa y Estados Unidos a articular una campaña internacional de movilización combativa bajo las consignas centrales de cesar las sanciones y suministrar combustible de manera inmediata a la población cubana.
Guerra energética y el precedente de la intervención en Venezuela
El análisis de la CRP-CI tipifica el “cerco petrolero” de la Casa Blanca como un acto de guerra social y una reactivación de la Doctrina Monroe, cuyo fin estratégico es provocar el colapso de los servicios básicos, la infraestructura hospitalaria y la generación eléctrica para forzar una capitulación o un cambio de régimen tutelado por Washington. Asimismo, el manifiesto condena el anunciado procesamiento judicial estadounidense en contra de Raúl Castro como una herramienta de intimidación política.
La corriente internacional sustenta la inminencia del riesgo bélico recordando los acontecimientos recientes en el Cono Sur, donde los bombardeos sobre Caracas, el ataque militar del 3 de enero y la posterior captura de Nicolás Maduro convirtieron a Venezuela en un protectorado subordinado a los dictados de Trump, forzando la suspensión total de los envíos de crudo venezolano hacia La Habana.
Dura crítica a la complicidad regional: Señalan a Sheinbaum, Lula y Delcy Rodríguez
La declaración política no escatima en adjetivos para condenar el papel que han jugado los distintos mandatarios del continente americano ante la asfixia del pueblo cubano, dividiendo las responsabilidades en tres bloques:
- La Derecha Alineada: Gobiernos como el de Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile y Rodrigo Paz en Bolivia son catalogados como “agentes directos” del imperialismo que respaldan abiertamente la recolonización de la región.
- El Progresismo Subordinado: El manifiesto califica de “gravísima subordinación” las acciones de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y, de manera particular, del gobierno de Claudia Sheinbaum en México, acusando a este último de actuar como cómplice directo del bloqueo al suspender los envíos vitales de petróleo mexicano hacia la isla, pretendiendo encubrir la asfixia mediante el envío de “ayuda humanitaria” paliativa.
- El Chavismo Residual: La postura de la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, fue tildada de “canallesca y colaboracionista”, denunciando que su administración se ha sumado en los hechos al bloqueo petrolero de Trump y Rubio, guardando un absoluto silencio diplomático y privando a Cuba de asistencia elemental.
Defensa incondicional de la isla, pero con independencia de la burocracia del PCC
Un elemento central del documento de la Cuarta Internacional es el deslinde explícito frente al régimen político cubano. La organización aclara que su compromiso militar en favor de la victoria de Cuba ante cualquier agresión de los Estados Unidos no implica un respaldo político a la burocracia gobernante de Miguel Díaz-Canel.
De acuerdo con el manifiesto, la cúpula del Partido Comunista de Cuba (PCC) ha profundizado la desigualdad social mediante la aplicación de medidas de ajuste procapitalistas, tales como la unificación monetaria, la inflación descontrolada, el desmantelamiento de la libreta de abastecimiento, los despidos masivos en el sector público y la reciente apertura económica que permite la creación de empresas mixtas con inversiones de empresarios cubano-estadounidenses. La CRP-CI acusa a la dirigencia de estar dispuesta a “entregar las conquistas sociales remanentes” en negociaciones secretas con Washington a cambio de preservar sus privilegios materiales, como sus residencias exclusivas y tiendas en dólares.
Por ello, la organización propone una salida de fondo:
“Es necesario reconstruir una perspectiva socialista revolucionaria desde abajo… terminar con el régimen de partido único que impone una brutal opresión política sobre las masas y luchar por un verdadero gobierno de los trabajadores y campesinos pobres basado en organismos de autodeterminación y democracia obrera”, detalla la proclama, exigiendo además la liberación inmediata de los jóvenes y trabajadores encarcelados en la isla por ejercer el derecho a la protesta social.
Plan de acción: Acciones frente a embajadas y presión sindical
Para operativizar la “solidaridad activa”, la CRP-CI insta a la clase trabajadora estadounidense a asumir la responsabilidad política de confrontar la agenda belicista de su propio gobierno desde el interior de EE. UU. A nivel continental, el llamado exhorta a organizar plantones combativos frente a las sedes diplomáticas de Washington y a presionar a las dirigencias de los sindicatos petroleros de México y Brasil para forzar a sus respectivos gobiernos a romper el cerco estadounidense y despachar buques tanques con “Petróleo para Cuba ya”.








