Redes criminales sin estructura jerárquica manipulan a niños en redes sociales y plataformas de videojuegos para cometer actos extremos
Edinburgo, Texas.- El FBI advierte sobre una creciente amenaza en línea que no depende de sofisticadas herramientas de hackeo, sino de algo mucho más simple: la explotación de la confianza. Las redes vinculadas al movimiento 764 han dirigido sus ataques hacia menores a través de plataformas cotidianas de redes sociales, mensajería y videojuegos, manipulando en ocasiones a las víctimas para que realicen actos extremos.
“Carece de jerarquía y estructura, pero están unidos por un objetivo común: sembrar caos en la sociedad, y parte de la forma en que lo hacen es a través del acceso a los niños”, explicó Joe Pena Jr., asistente especial a cargo del FBI en la rama San Antonio-South Texas. Según el FBI, el movimiento 764 fue fundado en 2021 pero ya no opera en su forma original. En su lugar, se ha dividido en múltiples redes que operan a nivel mundial sin estructura jerárquica tradicional.
El método de ataque comienza en lugares donde los niños interactúan diariamente: chats públicos de videojuegos y redes sociales. Los perfiles de usuario pueden revelar información crítica como nombre, escuela, ciudad, equipos deportivos favoritos y amigos. Cuando se agrega esta información aparentemente inofensiva, se crea un perfil de inteligencia completo. Los perpetradores utilizan estos datos para construir relaciones con menores antes de trasladar las conversaciones a mensajería privada, donde emplean manipulación y coerción para impulsar actos de autolesión, violencia o delitos de naturaleza sexual.
Los expertos en ciberseguridad señalan que la amenaza va más allá de la web oscura y enfatizan que los padres deben ir más allá de la ciberseguridad tradicional. Es fundamental mantener comunicación abierta con los hijos, conocer qué plataformas utilizan, identificar con quién se comunican y hablar regularmente sobre sus interacciones en línea. El objetivo final no es solo proteger un dispositivo, sino proteger a la persona que lo utiliza.







