Del resurgimiento en Houston al decreto de la Casa Blanca, las flexiones y dominadas desplazan a las pesas tradicionales.
Houston, Texas.— En el Calisthenics Club Houston, dirigido por Sean Keogh, las mancuernas y las máquinas de pesas son inexistentes; aquí, el único equipo es el propio cuerpo. Esta tendencia, que ha cobrado un impulso masivo en redes sociales y gimnasios independientes, recibió un respaldo institucional inesperado: en julio de 2025, el presidente Donald Trump restableció la Prueba de Aptitud Física Presidencial, reintegrando ejercicios clásicos como flexiones, abdominales y dominadas en el currículo escolar nacional. Para expertos como Anatolia Vick-Kregel, de la Universidad Rice, este regreso responde a una sociedad saturada que busca soluciones prácticas que se puedan realizar en casa o en la oficina sin depender de membresías costosas.

Sin embargo, la efectividad de la calistenia frente a las pesas tradicionales sigue siendo un tema de debate entre especialistas. Mientras que para el 75% de la población que no cumple con las recomendaciones mínimas de actividad física el peso corporal es “fenomenal” para mejorar la salud y la condición aeróbica, expertos en kinesiología como John Raglin advierten sobre sus límites. Para quienes buscan un crecimiento muscular extremo (hipertrofia) o fuerza máxima, el cuerpo eventualmente alcanza un “techo” donde se requiere carga externa para seguir progresando. Además, Raglin señala que para personas con problemas articulares, el uso de pesas ligeras en un banco puede ser incluso más seguro que cargar el peso total del cuerpo en una flexión mal ejecutada.


Para quienes deseen iniciar, la recomendación de los profesionales es evaluar primero la movilidad y la técnica básica —como la plancha y la sentadilla— frente a un espejo o con un compañero. La clave reside en la progresión gradual: comenzar con bloques de 10 a 30 minutos, dos o tres veces por semana, utilizando modificaciones como flexiones sobre las rodillas si es necesario. Como mensaje para los escépticos que consideran que el peso corporal es “demasiado fácil”, los entrenadores invitan a intentar variantes avanzadas como el parado de manos o las dominadas explosivas, retos que demuestran que la resistencia del propio cuerpo puede ser tan exigente como cualquier disco de acero.







