ICE recluta agentes con antecedentes criminales y deudas para las redadas de Trump.
Washington D.C.— El “brazo ejecutor” de la campaña de deportación masiva de Donald Trump está siendo infiltrado por perfiles peligrosos y mediocres. Una investigación demoledora de The Associated Press reveló que, en su desesperación por duplicar su fuerza con 12,000 nuevos efectivos, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha relajado sus filtros al punto de contratar a individuos con quiebras financieras, antecedentes de brutalidad policial e incluso agentes expulsados de academias por falta de capacidad.
Gracias a un botín de 75,000 millones de dólares otorgado por el Congreso, ICE lanzó una “fiebre de contratación” donde la rapidez pasó por encima de la integridad. Entre los nuevos “oficiales” se encuentran sujetos con historiales de falsificación de informes para encarcelar inocentes y deudas masivas que los hacen vulnerables a la corrupción. La agencia, que ofrece bonos de hasta 50,000 dólares y ya no exige títulos universitarios, admite que está entregando placas y armas bajo un estatus de “contratación tentativa” antes de terminar de revisar sus antecedentes criminales. Expertos advierten que este ejército de agentes sin escrúpulos ni preparación es una receta para el abuso de poder y una amenaza directa a los derechos civiles en territorio estadounidense.
Las “joyas” de la nueva guardia:
- Corrupción previa: Agentes con demandas de 75,000 dólares por fabricar delitos contra ciudadanos.
- Falta de formación: Reclutas que duraron solo tres semanas como policías locales por incapacidad técnica.
- Riesgo de extorsión: Múltiples contrataciones de sujetos con deudas legales impagables y juicios por mala conducta.








