El 85% de las exportaciones mexicanas a EE. UU. esquivará el nuevo arancel del 10% gracias al T-MEC
CIUDAD DE MÉXICO.— El motor exportador de México respira con tranquilidad frente a las últimas presiones proteccionistas de Washington. La Secretaría de Economía (SE) confirmó de manera oficial que todas las mercancías nacionales que cumplan cabalmente con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarán estrictamente exentas de la propuesta estadounidense de aplicar un arancel generalizado del 10%.
La medida arancelaria, impulsada por la Oficina de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), forma parte de una investigación global de la Sección 301 orientada a castigar a las naciones que presuntamente carecen de mecanismos efectivos para frenar la triangulación e importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso o explotación laboral en terceros países.
La magnitud del blindaje: Autos, acero y aluminio a salvo
A través de un comunicado técnico, la dependencia federal mexicana desinfló el impacto alarmista del anuncio al revelar que la inmensa mayoría del flujo comercial transfronterizo cuenta con los certificados de origen necesarios para no pagar un solo centavo de este nuevo impuesto:
- 85% del Comercio Protegido: Esta proporción de los productos mexicanos cumple con los estándares regionales del tratado, por lo que su arancel continuará siendo de 0%.
- Sectores Clave Intocables: La Secretaría de Economía detalló explícitamente que la penalización del 10% no afectará bajo ninguna circunstancia a las industrias más dinámicas y estratégicas del país: automotriz, acero y aluminio.
Sin embargo, el 15% restante del catálogo de exportación (bienes que no califican formalmente bajo las reglas T-MEC o que dependen de insumos externos no regionales) sí se encuentra bajo una situación de riesgo temporal.
El origen de la disputa y los bloques castigados por la USTR
La investigación de la USTR señaló inicialmente a 60 economías —incluidos aliados históricos de Washington como la Unión Europea y el Reino Unido— por no aplicar de forma coercitiva sus leyes contra el trabajo esclavo internacional. Como represalia, la propuesta estadounidense dividió las sanciones en dos tabuladores aduaneros:
[Arancel del 10%] ───> México, Canadá, Unión Europea, Reino Unido y Argentina (14 economías).
[Arancel del 12.5%] ─> Resto de los países investigados por la USTR (46 economías).
Periodo de gracia: Estrategia legal y sustitución de impuestos
La Secretaría de Economía puntualizó que este incremento arancelario no entrará en vigor de forma inmediata. La legislación de Estados Unidos obliga a abrir un periodo de consultas y cabildeo de 45 días antes de firmar cualquier decreto de ejecución.
Durante este lapso, las autoridades mexicanas entablarán mesas de discusión bilateral formal con la USTR para demostrar con bitácoras las acciones de inspección laboral que realiza el país. La dependencia mexicana confía plenamente en que el gravamen sobre el 15% del comercio desprotegido sea modificado o eliminado antes de que concluyan las negociaciones.
Finalmente, el análisis técnico de México reveló las verdaderas motivaciones de la administración estadounidense detrás de este movimiento: la investigación de la Sección 301 es una maniobra legal de sustitución recaudatoria. Washington busca reemplazar a marchas forzadas los aranceles previos del 25% de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) —los cuales fueron declarados inconstitucionales y tumbados por la Suprema Corte de EE. UU.—, así como amortiguar el vencimiento definitivo de los aranceles de la Sección 122, programado para el próximo 24 de julio de 2026.








