La postulante al Gobierno Regional de Áncash fue ejecutada a balazos en plena campaña electoral; las autoridades registran tres detenidos e investigan el móvil por sicariato.
Perú.- El sábado 20 de septiembre a las 12:40 horas, la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash por el movimiento Socios por Áncash, Susy Isabel Aponte Polo (44 años), conocida como “La China Polo”, fue perpetrada a balazos en la avenida Ramón Castilla de Caraz mientras realizaba un recorrido proselitista frente a la Caja Huancayo. El ataque, grabado en vivo durante una transmisión en redes sociales, dejó además un saldo de cinco personas heridas por proyectil de arma de fuego, entre ellas tres menores de edad. A pesar de que la fiscalía local abrió inicialmente las indagatorias bajo la tipificación de feminicidio, la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaylas asumió el caso y recalificó el delito a sicariato.
Las investigaciones policiales permitieron la captura en flagrancia de Luis Iván Obispo Díaz, ciudadano venezolano de 30 años señalado como el presunto autor material, a quien se le incautó una pistola Glock calibre 9 mm con reporte de robo perteneciente a un agente policial de Lima desde 2023. Asimismo, el fiscal de la Nación, Tomás Gálvez Villegas, confirmó la detención de otros dos implicados: Ronald José Toro Artila, de nacionalidad peruana, trasladado desde Lima a Caraz, y un tercer sospechoso intervenido en el distrito limeño de Surco, quienes habrían actuado como financista y transportista previo al atentado.
Días antes de su asesinato y a 15 días de las elecciones regionales, Aponte Polo había denunciado públicamente que recibía llamadas extorsivas desde tres penales advirtiéndole sobre un atentado en su contra. Colegas y familiares de la comunicadora señalaron que las amenazas estaban vinculadas a sus reportajes en China Polo Dominical sobre minería ilegal, corrupción en municipios y cuestionamientos a la Policía Nacional y al Ministerio Público, por lo que la comunidad local y gremios de prensa convocaron a marchas y vigilias en exigencia de hallar a los autores intelectuales del crimen.








