La entidad ocupa el quinto lugar nacional en mascotas afectadas; autoridades y veterinarios urgen a reforzar la higiene en heridas para evitar la propagación.
San Francisco de Campeche.- En apenas un año, los casos de perros infestados por gusano barrenador en el estado se dispararon de manera alarmante, pasando de apenas dos registros a 155, lo que representa un incremento del 7,650%. De acuerdo con el último informe de Senasica, la capital del estado concentra el 63% de estas miasis, seguida por municipios como Escárcega y Calkiní. En cuanto a los felinos, la cifra también mostró un ascenso al pasar de dos a cinco casos en los últimos cinco meses, situando a la entidad en la quinta posición nacional de incidencia en animales de compañía, solo por debajo de estados vecinos como Chiapas y Yucatán.
El impacto de esta enfermedad parasitaria no se limita a las mascotas, ya que el reporte oficial indica que los casos en todas las especies —incluyendo ganado— aumentaron un 719.6%, alcanzando un total de 835 registros al cierre de marzo de 2026. Los municipios de Candelaria y Calakmul encabezan la lista de afectaciones generales, lo que representa un riesgo latente para la industria ganadera y la fauna silvestre de la región. Expertos señalan que la plaga puede convertirse en un problema de salud pública si no se controlan las medidas de higiene, ya que las larvas tienen el potencial de infectar heridas en seres humanos.
Ante la emergencia, el Colegio de Médicos Veterinarios de Campeche recomendó a los dueños de mascotas realizar revisiones frecuentes y acudir de inmediato a una clínica ante cualquier lesión abierta. El médico Agustín González Flores aclaró que, aunque la miasis es curable con tratamiento oportuno, el retraso en la atención suele derivar en procesos infecciosos graves. Asimismo, se recordó a la población la importancia de notificar los casos a las autoridades sanitarias para el muestreo de larvas, enfatizando que dar aviso no implica el decomiso de los animales, sino una medida de control epidemiológico necesaria para frenar el repunte.







