Profepa espera resultados de la necropsia de la UNAM tras la misteriosa muerte del tigre Kenzo en Tepetlaoxtoc
TEPETLAOXTOC, ESTADO DE MÉXICO.— El deceso del tigre de Bengala “Kenzo”, ocurrido tras una intensa fuga de cinco días en una zona cerril de este municipio, se mantiene bajo estricto peritaje científico. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó que especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) concluyeron la necropsia del felino, por lo que se prevé la entrega de los resultados preliminares en los próximos días para determinar con exactitud las causas del deceso.
El caso ha desatado una ola de contradicciones institucionales entre el gobierno municipal y las dependencias federales (Semarnat y Profepa), las cuales abarcan desde el origen de la fuga hasta las condiciones físicas reales en las que el animal fue asegurado.
Guerra de versiones: ¿De dónde escapó Kenzo?
La incertidumbre rodeó el caso desde el sábado 28 de junio, cuando se notificó que el depredador deambulaba en las inmediaciones de la comunidad de San Bernardo Tlalmimilolpan:
- La postura municipal: La alcaldesa de Tepetlaoxtoc, Diana Lizbeth Morales Méndez, alertó a la población afirmando que el tigre se había escapado de un resguardo de animales operado de forma directa por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
- La postura federal: Un día después, la Semarnat desmintió a la edil, aclarando que el felino no pertenecía a ninguna instalación pública, sino a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su hábitat natural (PIMVS) de carácter privado, denominado “Animal Experience México”.
Tras una inspección de urgencia al lugar, Mariana Boy Tamborrel, titular de la Profepa, reveló que la fuga se originó por una grave falla en los protocolos de apertura y cierre de compuertas mientras personal del PIMVS realizaba tareas de mantenimiento. Ante la flagrante violación a las medidas de seguridad para el manejo de especies peligrosas, la Procuraduría procedió a la clausura total del predio.
Crónica de una captura hostil y el deceso en traslado
Luego de rastreos fallidos auxiliados por drones térmicos y binomios caninos, la madrugada del jueves 2 de julio el reporte del ataque a un caballo reactivó las alertas. A las 07:00 horas, una brigada localizó a Kenzo atrapado en una barranca de difícil acceso.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos ofrecida por Mariana Boy, el proceso de contención escaló rápidamente a una situación de alto riesgo:
- Ataque inminente: Al verse acorralado y bajo niveles extremos de estrés, el tigre se abalanzó contra el médico veterinario encargado de la sedación.
- Disparo defensivo: Un elemento de seguridad disparó inicialmente al suelo para disuadirlo. Al continuar la agresión, se efectuó un tiro directo hacia el felino mientras se le aplicaban tres dardos sedantes de forma consecutiva.
- El desenlace: La Profepa sostiene que el animal fue estabilizado y subido con vida a una camilla para ser trasladado de urgencia al santuario Reino Animal, en Teotihuacán; sin embargo, el ejemplar perdió los signos vitales a mitad del trayecto.
Falta de claridad en las heridas: El misterio del deceso se agrava debido a que la alcaldesa Diana Morales aseguró públicamente en redes sociales que el tigre había sido capturado “vivo, sedado y sin lesiones que comprometieran su vida”, afirmación que choca de frente con la versión de la Profepa sobre el uso de armas de fuego. El dictamen forense de la UNAM será el único recurso legal para esclarecer si Kenzo murió a causa de la herida de bala, una sobredosis por la combinación de sedantes, o un paro cardíaco derivado del shock por el estrés del operativo.








