Guerra con Irán dispara la inflación en EE. UU. y frena las ganancias salariales.
WASHINGTON, D.C.— El costo de vida en los Estados Unidos registró un salto alarmante el mes pasado. Según datos publicados este martes por el Departamento de Trabajo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 3.8% en comparación con abril de 2025, impulsado principalmente por el conflicto bélico con Irán que ya cumple 10 semanas y ha desestabilizado los mercados energéticos globales.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán —en respuesta al ataque iniciado por EE. UU. e Israel el pasado 28 de febrero— ha provocado que los precios de la gasolina se disparen un 5.4% solo en el último mes. Según la AAA, el galón de gasolina regular ya supera los $4.50 dólares, un incremento del 44% respecto al año anterior.
La “inflación” devora los salarios
Por primera vez en tres años, el aumento de los precios ha superado los incrementos salariales. En abril, los salarios por hora promedio cayeron un 0.3% al ajustarse a la inflación, lo que representa un duro revés para las familias de ingresos medios y bajos.
“La inflación es el principal lastre de la economía estadounidense ahora. Por primera vez en tres años, está devorando todas las ganancias salariales”, señaló Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union.
Impacto en el consumo y la industria
La incertidumbre por la guerra está cambiando los hábitos de consumo y golpeando a las grandes manufactureras:
- Recorte en gastos “frívolos”: Consumidores reportan haber eliminado gastos en ropa y compras en plataformas como Amazon para poder cubrir el costo de alimentos y combustible.
- Crisis industrial: La empresa Whirlpool (Maytag, KitchenAid) reportó una caída del 10% en sus ingresos, calificando la situación actual como un “declive industrial de nivel recesivo”.
Tensión en la Reserva Federal (Fed)
El panorama complica las decisiones de política monetaria. Mientras el presidente Donald Trump exige recortes en las tasas de interés para estimular la economía, la Fed se mantiene cautelosa:
- Sucesión en la Fed: Se espera que el Senado confirme esta semana a Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell. Sin embargo, no está claro si Warsh podrá (o querrá) bajar las tasas mientras la guerra mantenga los precios de la energía en niveles críticos.
- Meta del 2%: Aunque la inflación subyacente (excluyendo alimentos y energía) se mantiene en un moderado 2.8%, el riesgo de que el “choque energético” se traslade al resto de la economía mantiene a los reguladores en alerta máxima.
Con el Estrecho de Ormuz cerrado —por donde pasa el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo—, la economía global queda a la espera de un cese al fuego o de una nueva estrategia energética que alivie la presión sobre los consumidores.









