A pesar del repunte respecto a febrero, la cifra resultó menor a lo pronosticado por analistas. Banxico ajusta sus previsiones al alza ante la presión global por el conflicto con Irán y recorta la tasa de interés al 6.75%.
Ciudad de México.— La inflación en México retomó su tendencia al alza durante marzo de 2026, alcanzando una tasa anual del 4.59%. Según los datos más recientes del INEGI, este incremento refleja las presiones externas derivadas de la guerra con Irán, que ha elevado los costos de la energía a nivel mundial, impactando el índice nacional de precios al consumidor.
Aunque la cifra superó el 4.02% registrado en febrero, se mantuvo ligeramente por debajo del 4.64% que anticipaba el mercado. Por su parte, la inflación subyacente —que elimina los productos más volátiles para medir la tendencia a mediano plazo— mostró señales positivas al desacelerarse al 4.45%, una décima menos que el mes anterior.
Movimientos clave en el mercado
El comportamiento de los precios durante el tercer mes del año fue mixto, con aumentos marcados en el sector servicios y alimentos frescos:
- Al alza 📈: Tomates, boletos de avión, servicios en bares, restaurantes y puestos de comida (tacos y tortas).
- A la baja 📉: Paquetes de telecomunicaciones (internet y TV), huevos y carne de cerdo.
Estrategia de Banxico: Flexibilización en medio de la incertidumbre
En respuesta a un panorama económico complejo, el Banco de México (Banxico) decidió el pasado 26 de marzo recortar la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, situándola en 6.75%. Esta medida busca equilibrar el apoyo al crecimiento económico con el control de precios.
- Votación dividida: La decisión fue respaldada por tres miembros, incluyendo a la gobernadora Victoria Rodríguez, mientras que dos integrantes votaron por mantener la tasa en 7% ante los riesgos inflacionarios.
- Pronósticos revisados: Debido a la volatilidad del crudo por el conflicto en Medio Oriente, Banxico elevó sus estimaciones de inflación para los primeros tres trimestres de 2026. La institución mantiene la meta de converger al objetivo del 3% (±1%) hasta el segundo trimestre de 2027.
La junta de gobierno advirtió que seguirá de cerca la evolución de la guerra en Irán, ya que, si bien eleva los precios de los energéticos, también representa un riesgo de desaceleración para la economía local.









