Teherán emplea misiles balísticos de racimo mientras el Pentágono afirma haber destruido la flota de submarinos iraní.
Oriente Medio.– La guerra en Oriente Próximo ha alcanzado un nuevo punto crítico este jueves 19 de marzo de 2026. La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) confirmó el lanzamiento de la “oleada 64” de ataques con misiles balísticos de medio alcance y combustible sólido contra la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos y objetivos energéticos clave en Israel, incluyendo el aeropuerto Ben Gurión y las refinerías de Haifa y Rishon LeZion. Según el comunicado oficial difundido por la agencia Fars, la operación utilizó ojivas de racimo diseñadas para esparcir submuniciones en áreas amplias, logrando además impactar una refinería de la petrolera saudí Aramco en las costas del Mar Rojo. Teherán advirtió que esta ofensiva es una respuesta directa a los bombardeos israelíes contra sus plantas de gas y aseguró que las represalias “aún no han terminado”.

Por su parte, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ofreció un balance demoledor sobre la capacidad militar de la República Islámica tras casi tres semanas de conflicto. En una rueda de prensa junto al general Dan Caine, Hegseth aseguró que las fuerzas estadounidenses e israelíes han destruido por completo la flota de 11 submarinos de Irán, inutilizado sus puertos militares y hundido o dañado más de 120 buques de guerra. Según el Pentágono, la capacidad iraní para fabricar nuevos misiles balísticos y drones kamikaze ha colapsado en un 90%, reduciendo drásticamente la intensidad de los ataques que Teherán puede sostener. A pesar de estos golpes estructurales, la inteligencia estadounidense reconoce que Irán mantiene la voluntad de seguir lanzando ofensivas con el armamento remanente, manteniendo la región en un estado de alerta máxima.









