Joseph Kent dimite al Centro Nacional Antiterrorista afirmando que Irán no representaba una amenaza real
Washington, D.C.– En un golpe sísmico para la Casa Blanca, Joseph Kent presentó este martes 17 de marzo su renuncia con efecto inmediato como director del Centro Nacional Antiterrorista (NCC), convirtiéndose en la baja de mayor perfil desde el inicio de la ofensiva contra Irán. Kent, un veterano de guerra de corte conservador, justificó su salida mediante una misiva donde acusa a la administración de Donald Trump de basar la operación “Furia Épica” en falsedades y de ceder ante las presiones de Israel. El exfuncionario comparó la situación actual con la invasión de Irak, afirmando tajantemente que la República Islámica no suponía un peligro inminente para la seguridad nacional estadounidense y calificando el conflicto como una “trampa” orquestada por intereses externos.

La dimisión de Kent expone una fractura profunda en el gabinete de Washington, contrastando con la postura del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien sostiene la necesidad del ataque iniciado el pasado 28 de febrero. Por su parte, el presidente Trump minimizó la salida tildando a Kent de “débil en seguridad”, mientras que su círculo cercano sugirió que el funcionario se adelantó a un despido inminente. Esta crisis interna ocurre en el decimoctavo día de hostilidades, marcado por el anuncio de la muerte del dirigente iraní Ali Larijaní y la persistencia del bloqueo en el estrecho de Ormuz, elevando la tensión sobre la legitimidad de la campaña bélica en el Medio Oriente.








