Compañía Atlas Survival Shelters reporta ventas récord impulsadas por el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán.
Texas.– La escalada de violencia en Oriente Medio ha transformado el miedo en un negocio de millones de dólares para Ron Hubbard, propietario de Atlas Survival Shelters. Desde su sede en el noreste de Dallas, el empresario reporta un incremento sin precedentes en la demanda de refugios antibombas, especialmente proveniente de naciones del Golfo como Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, así como de clientes particulares en Estados Unidos que buscan protegerse ante la incertidumbre global.

El catálogo de la compañía abarca desde estructuras básicas de 25,000 dólares, diseñadas para resistir radiación por una semana, hasta búnkeres de lujo que superan los varios millones de dólares y permiten la supervivencia bajo tierra durante años. Estas fortalezas tecnológicas cuentan con cámaras de desinfección, sistemas de filtrado de agua y aire, y acabados similares a departamentos de lujo. Entre su exclusiva clientela destacan figuras de alto perfil como Kim Kardashian, el influenciador Andrew Tate y pedidos especiales para magnates como Mark Zuckerberg, consolidando una tendencia donde la preparación para el “Armagedón” ha dejado de ser vista como una excentricidad para convertirse en una prioridad de seguridad.







