La defensa dominante de Mike Macdonald anula a los Patriots y asegura el segundo título de la franquicia.
Santa Clara, California.- En una exhibición de poderío defensivo, los Seattle Seahawks conquistaron el trofeo Vince Lombardi tras vencer 29-13 a los New England Patriots en el Levi’s Stadium. La unidad defensiva de Seattle, consolidada como la mejor de la liga, fue la pesadilla del joven mariscal Drake Maye, a quien capturaron en seis ocasiones y forzaron a entregar el balón en momentos críticos. Con este triunfo, el equipo de la Conferencia Nacional logra el segundo título de su historia, reafirmando su dominio absoluto durante la temporada 2025.
El encuentro estuvo marcado por la efectividad del pateador Jason Myers, quien mantuvo a flote la ofensiva de Seattle en la primera mitad, y por una defensa que no permitió anotaciones a New England sino hasta el último cuarto. Los Patriots, dirigidos por Mike Vrabel, se mostraron inoperantes ante la presión constante, logrando evitar el blanqueo histórico apenas en los minutos finales. El ambiente en el estadio fue una auténtica fiesta esmeralda, complementada por un espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, Ricky Martin y Lady Gaga.
La victoria de los Seahawks no solo representa la gloria actual, sino que también sirve como una redención histórica tras su derrota ante el mismo rival en el Super Bowl XLIX. Con figuras de la legendaria “Legion of Boom” observando desde las gradas, la nueva generación de Seattle demostró que las defensivas siguen siendo el factor determinante para ganar campeonatos. El trono de la NFL permanece así en la NFC, cerrando una temporada inolvidable para la fanaticada del “12th Man”.







