La presidenta destaca que la venta refuerza la confianza en México y promete nuevas inversiones.
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum negó que la salida de Iberdrola del sector eléctrico mexicano haya sido resultado de conflictos con el gobierno federal. Señaló que la empresa española tomó la decisión por motivos estratégicos, al priorizar una inversión en Europa tras ganar un concurso, y que la operación de venta se realizó de forma legal y transparente.
Sheinbaum explicó que la empresa compradora, Cox, con capital español, mexicano, europeo y estadounidense, asumirá los activos por 4,200 millones de dólares y ya comprometió inversiones adicionales por más de 4,000 millones en México. Afirmó que esta transacción no representa un retroceso, sino una señal de confianza en el país y en el nuevo marco regulatorio del sector energético.
Además, reiteró que su administración promueve la integración de empresas privadas al nuevo esquema eléctrico, donde el Estado conserva el 54% de la generación. También informó que Cox planea incursionar en proyectos estratégicos de energía y agua. En otro tema, aseguró que continúan los diálogos con vecinos inconformes en Quiroga por las obras del Tren Insurgente, cuya entrega está prevista para diciembre.








