Estudio de la Universidad McGill revela que 20 minutos de ejercicio protegen la memoria tan eficazmente como una siesta de 90 minutos tras la privación de sueño
Internacional.- Un equipo de investigadores de la Universidad McGill en Canadá determinó que un periodo breve de ejercicio moderado a vigoroso de 20 minutos funciona con la misma efectividad que una siesta de 90 minutos para mitigar el deterioro de la memoria provocado por la falta de descanso. Los hallazgos, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), abren nuevas alternativas operativas para trabajadores en turnos extendidos o nocturnos.
El estudio demostró que las personas privadas de sueño rindieron un 22% mejor en pruebas de memoria al hacer ejercicio o tomar una siesta, en comparación con quienes permanecieron sedentarios.
Metodología y resultados del experimento
- Muestra y condición: 54 jóvenes adultos permanecieron despiertos durante 30 horas continuas bajo supervisión de laboratorio.
- Grupos de control: Se dividió a los participantes en tres intervenciones: pedalear 20 minutos en bicicleta estática, tomar una siesta de 90 minutos o permanecer sentados (grupo de control).
- Evaluación de retención: Tras ver 150 imágenes iniciales, los participantes fueron evaluados tres días después integrando 75 imágenes nuevas. Quienes entrenaron o durmieron identificaron correctamente una cantidad significativamente mayor de imágenes previas.
Mecanismos cerebrales y diferencias de impacto
| Intervención | Tiempo Requerido | Mecanismo Cerebral Observado | Aplicabilidad Laboral |
| Siesta reparadora | 90 minutos | Recarga y refresca las redes neuronales desgastadas. | Alta, pero difícil de implementar en turnos activos. |
| Ejercicio breve | 20 minutos | Optimiza la eficiencia de los recursos cognitivos restantes. | Inmediata, económica y de fácil acceso en descansos. |
Los autores enfatizaron que el ejercicio no sustituye las funciones biológicas del sueño a largo plazo, pero constituye una herramienta táctica accesible para profesiones de alto riesgo —como personal médico de urgencias, paramédicos o conductores de transporte— cuando tomar un descanso prolongado no es una opción viable.








