El cambio climático está intensificando las olas de calor, poniendo en riesgo la vida de millones de personas.
Especial.- Un estudio publicado en Nature Reviews Earth and Environment advierte que si la temperatura global sube 2 °C, el calor extremo afectará un área del tamaño de Estados Unidos. En los últimos años, el número de muertes por golpes de calor ha aumentado drásticamente, especialmente en regiones como Europa, Asia y África.
Actualmente, el 20 % de la superficie terrestre ya es peligrosa para personas mayores de 60 años, y si el calentamiento continúa, esta cifra podría triplicarse. Las zonas más afectadas serán el norte de África y el sur de Asia, donde las temperaturas extremas pueden hacer que el cuerpo humano alcance los 42 °C en solo seis horas, una condición letal incluso para personas jóvenes y saludables.
Los expertos advierten que el estrés térmico y la humedad extrema impedirán que el cuerpo humano se enfríe, aumentando el riesgo de colapsos fatales. La OMS estima que el calor mata al menos a 500 000 personas al año, pero la cifra real podría ser mucho mayor. Para evitar consecuencias catastróficas, es crucial limitar el aumento de temperatura global y tomar medidas de adaptación.