Brendan Carr busca redefinir el “interés público” para sancionar lo que el gobierno considere noticias falsas.
Washington, D.C.– La administración de Donald Trump ha intensificado su confrontación con los medios de comunicación en el contexto del conflicto bélico con Irán. El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, advirtió formalmente que el organismo podría revocar las licencias de radiodifusión a las cadenas que difundan información calificada por el gobierno como “antipatriótica” o “falsa”. Esta escalada surge tras la cobertura del ataque contra aviones cisterna en Arabia Saudita el pasado 14 de marzo, un evento que el presidente Trump negó rotundamente, contradiciendo los reportes de daños emitidos por medios como ABC y The New York Times.

Alineado con las directrices del Proyecto 2025, Carr busca transformar la FCC en una herramienta de supervisión ideológica bajo la premisa de combatir al denominado “Cártel de la Censura”. Aunque la agencia no regula medios impresos o televisión por cable, la amenaza de no renovar concesiones a estaciones locales de aire y a la Radio Pública Nacional (NPR) ha instaurado un clima de autocensura en la industria. La presión ya ha tenido consecuencias directas, como la suspensión del programa de Jimmy Kimmel y la investigación administrativa contra The View, lo que defensores de la Primera Enmienda califican como el desafío más grave a la libertad de prensa en la historia moderna de EE. UU.








