La nueva política prioriza detenciones sobre vivienda; expertos advierten retroceso.
Washington, D.C.– El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que marca un giro radical en la política federal sobre personas sin hogar, al exigir que las agencias prioricen la detención de personas con problemas de drogas o salud mental, en lugar de ofrecerles primero una vivienda. La medida deja de lado el modelo “housing first”, ampliamente respaldado por expertos y trabajadores sociales.
La orden también condiciona los fondos federales a que las ciudades adopten este enfoque, basado en arrestos e internamientos forzosos, y fue impulsada por el enojo del mandatario ante campamentos callejeros cerca de la Casa Blanca. Sin embargo, la iniciativa no incluye nuevos recursos para servicios médicos o de tratamiento, lo que ha generado fuerte rechazo entre defensores de derechos humanos y especialistas en salud pública.
Críticos de la medida advierten que criminalizar la pobreza y la enfermedad solo agravará el problema. Estudios señalan que proporcionar vivienda primero es más efectivo y económico. “Esto no tiene mecanismos ni fondos para implementarse, y sobrecargará los servicios existentes”, alertó Heidi Eastman, de la organización WellPower en Colorado.








