El nominado al Óscar desata controversia al calificar a las bellas artes como géneros que “no le importan a nadie”.
Internacional.- Lo que comenzó como una charla sobre el futuro del cine terminó en un enfrentamiento mediático entre la estrella de Hollywood, Timothée Chalamet, y el mundo de las bellas artes. Durante un evento público organizado por CNN y la revista Variety, el actor —favorito en la carrera por el Óscar— lanzó comentarios que han sido interpretados como un menosprecio hacia el ballet y la ópera, disciplinas que, según sus palabras, carecen de relevancia en la cultura dominante actual.

La declaración de la discordia
Mientras discutía con Matthew McConaughey sobre la necesidad de mantener vivas las salas de cine y la diferencia entre el cine de entretenimiento y el “serio”, Chalamet cambió de rumbo abruptamente:
“No quiero trabajar en ballet ni en ópera, ni, ya sabes, en cosas en las que sea como: ‘Oye, hay que mantener esto vivo’”.
Aunque inmediatamente añadió que decía esto “con todo respeto” y que eran comentarios “sin motivo”, el daño ya estaba hecho. Instituciones artísticas y seguidores de estas disciplinas condenaron la ligereza con la que el actor descartó géneros que luchan constantemente por financiamiento y visibilidad.







