Investigadores aplican experiencias de Sudáfrica para ampliar el acceso a tratamientos.
Eastern Shore, Maryland.- En el estacionamiento de una iglesia local, una unidad móvil de tratamiento ofrece atención contra las adicciones y apoyo en salud mental a personas que difícilmente acceden a estos servicios. La estrategia está basada en la figura de los peers o pares: personas con experiencia propia en el consumo de sustancias que ahora están capacitadas para acompañar a quienes atraviesan la misma situación.
Los investigadores Jessica Magidson y Emily Mendenhall sostienen que este enfoque puede ayudar a cerrar la enorme brecha de atención en Estados Unidos, donde solo uno de cada cinco pacientes con problemas de consumo recibe tratamiento, cifra aún menor en zonas rurales. Inspirados en modelos de Sudáfrica, los expertos destacan que el “task shifting” –asignar tareas a personal menos especializado bajo supervisión profesional– ha demostrado eficacia en contextos de escasos recursos, como en la lucha contra el VIH.
El proyecto “Khanya”, desarrollado en Sudáfrica, ya mostró mejoras en la adherencia a tratamientos y reducción del consumo de alcohol. Ahora se adapta en ciudades como Washington y Baltimore, así como en áreas rurales de Maryland, con resultados alentadores. Para los especialistas, invertir en programas de apoyo entre pares podría fortalecer la respuesta estadounidense frente a la epidemia de opioides y brindar una atención más humana y accesible.






