La medida histórica podría dificultar el acceso a protección para personas vulnerables.
McAllen, Texas.- A partir de octubre, los solicitantes de asilo en Estados Unidos deberán pagar una tarifa de 1,000 dólares para presentar su solicitud, eliminando una política de exención que había existido durante décadas. La medida fue confirmada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), aunque aún no se publican los detalles finales de su implementación.
El abogado Carlos Moctezuma García, con sede en McAllen, advirtió que la tarifa afectará gravemente a personas sin recursos económicos, muchas de las cuales huyen de persecución y violencia. Aunque el gobierno argumenta que la medida busca reducir fraudes y financiar personal adicional, el abogado sostiene que el daño a quienes legítimamente buscan protección será mayor.
García anticipa una disminución significativa en las solicitudes de asilo, ya que muchas personas no podrán cubrir el nuevo costo dentro del plazo legal de un año tras su llegada al país. “La administración quiere desalentar a quienes no pueden pagar”, concluyó el abogado.







