Las preseas se desprenden de sus cintas durante los festejos; el COI aclara que es un mecanismo de seguridad.
Milán, Italia.- Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 enfrentan sus primeras críticas logísticas tras las denuncias de varios medallistas sobre la baja resistencia de sus preseas. Atletas de diversas delegaciones han utilizado sus redes sociales para mostrar cómo los metales se separan de la cinta al menor contacto o movimiento brusco, lo que ha provocado caídas accidentales y daños en los galardones apenas horas después de haber sido entregados en el podio.
Entre los casos más virales destaca el de la esquiadora estadounidense Breezy Johnson, quien perdió su medalla de oro mientras celebraba, y el del biatleta alemán Justus Strelow, a quien se le desprendió el bronce durante un festejo con su equipo. Los deportistas expresaron su frustración al notar que la pieza de sujeción entre el metal y el listón parece ceder con excesiva facilidad, lo que inicialmente fue interpretado como un defecto de fabricación o falta de calidad en los materiales.
Ante la creciente controversia, se ha aclarado que las medallas cuentan con un sistema de desprendimiento diseñado por seguridad bajo normativas del Comité Olímpico Internacional (COI). Este mecanismo busca evitar que el listón se convierta en un riesgo de asfixia para los atletas en caso de engancharse accidentalmente durante actividades físicas o traslados. No obstante, la fragilidad del ensamble ha reabierto el debate sobre si la implementación de estas medidas de protección está comprometiendo la durabilidad y el valor simbólico del máximo reconocimiento olímpico.






