Especialistas señalan que la estrategia de abatir cabecillas es insuficiente sin programas sociales y justicia penal efectiva.
SAN DIEGO. — Tras el reciente abatimiento de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el historiador Ev Meade advirtió que la eliminación de “capos” no garantiza el fin del dominio criminal en México. Según el director de Proceso Pacífico, la estructura de los cárteles es lo suficientemente resiliente para sobrevivir a la pérdida de sus líderes, por lo que la celebración internacional por este golpe estratégico debe tomarse con cautela frente a la realidad operativa del narcotráfico.

Meade destacó la necesidad urgente de reformar el sistema de justicia en México, sugiriendo que las penas por homicidio deben ser tan severas como las impuestas por el tráfico de drogas para desincentivar la violencia extrema. Asimismo, subrayó que la presión del gobierno estadounidense sobre la administración de Claudia Sheinbaum y la posibilidad de una intervención militar son temas que complican la agenda bilateral, pero que no resuelven la raíz del problema: la falta de oportunidades económicas en las comunidades más afectadas.
Finalmente, el análisis apunta a que la verdadera solución radica en la implementación de programas sociales robustos que restauren la educación, el emprendimiento y la creación de empleos legítimos. Sin una estrategia que combine el desarrollo social con una persecución del delito más integral, el flujo de sustancias ilícitas hacia el norte y la inseguridad en territorio mexicano continuarán siendo una constante a pesar de las bajas en los niveles más altos de las organizaciones criminales.








