El histórico líder de los derechos civiles y dos veces aspirante presidencial falleció tras una larga batalla contra el Parkinson.
Chicago, Illinois.- El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes en la lucha por la justicia social en Estados Unidos, falleció este martes a los 84 años de edad. Su familia confirmó el deceso a través de un comunicado, destacando que el veterano activista murió “pacíficamente” en su hogar, rodeado de sus seres queridos. Aunque no se precisó una causa inmediata, Jackson había sido diagnosticado con la enfermedad de Parkinson en 2017 y recientemente enfrentaba complicaciones derivadas de una parálisis supranuclear progresiva, condiciones que habían limitado su movilidad y habla en los últimos meses.
Jackson, quien estuvo presente en el asesinato de su mentor Martin Luther King Jr. en 1968, dedicó más de seis décadas a derribar barreras raciales y políticas. Fundador de la Coalición Rainbow PUSH, el pastor bautista se convirtió en un orador brillante que utilizó su plataforma para abogar por los oprimidos, los derechos de voto y la equidad económica. En la década de los 80, hizo historia al postularse dos veces a la candidatura presidencial por el Partido Demócrata, logrando movilizar a millones de votantes afroamericanos y allanando el camino para que, años más tarde, Barack Obama alcanzara la Casa Blanca.
Más allá de las fronteras estadounidenses, Jesse Jackson destacó como mediador internacional, participando en la liberación de rehenes en Siria, Irak y Cuba, y luchando activamente contra el régimen del apartheid en Sudáfrica. Hasta sus últimos días, se mantuvo como un referente moral, brindando su apoyo a movimientos contemporáneos como Black Lives Matter. Con su partida, Estados Unidos pierde a un líder servicial que, bajo el lema “I am somebody” (Yo soy alguien), inspiró a generaciones enteras a creer en la posibilidad de un cambio social profundo y equitativo.







