Se desmiente el rumor sobre Liam Conejo Ramos; el pequeño actor personificó la infancia del artista.
Santa Clara, California.- Tras el impactante espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, las redes sociales se inundaron de especulaciones sobre la identidad del niño que recibió el Grammy de manos de Bad Bunny. Aunque se viralizó la teoría de que se trataba de Liam Conejo Ramos —el menor de cinco años que conmovió al mundo al ser custodiado por agentes de ICE en Minnesota—, la realidad es de carácter artístico. El pequeño en el escenario es Lincon Fox, un actor infantil que formó parte de la narrativa visual diseñada para representar los sueños de infancia del cantante puertorriqueño.
El momento, cargado de simbolismo, mostró a Fox sentado frente a un televisor antiguo, evocando los inicios de Benito Martínez antes de convertirse en un fenómeno global. A través de sus redes sociales, el propio Lincon Fox confirmó su participación expresando que fue el “mayor honor” de su vida colaborar con el “Conejo Malo”. Esta escena reforzó el mensaje aspiracional del show, donde el intérprete instó a sus seguidores a no dejar de creer en sí mismos, conectando su éxito actual con la persistencia de su versión más joven.
A pesar de que el niño no era la víctima del operativo migratorio, el trasfondo político del evento fue ineludible. Bad Bunny aprovechó su plataforma para lanzar consignas directas contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y presentó un setlist íntegramente en español, acompañado por figuras como Ricky Martin y Lady Gaga. De esta manera, el Super Bowl 2026 se consolidó no solo como un evento deportivo y musical de audiencia récord, sino como un espacio de firme protesta social y reivindicación de la identidad latina en Estados Unidos.







