Thomas Massie y Ro Khanna denuncian que el Departamento de Justicia ocultó nombres de figuras prominentes tras una revisión de archivos confidenciales.
Washington, D.C.- Los representantes Thomas Massie (R-Kentucky) y Ro Khanna (D-California) revelaron haber identificado al menos a seis hombres cuyos nombres permanecían ocultos en los archivos públicos de Jeffrey Epstein, pero que aparecen “probablemente incriminados” en los registros confidenciales. Tras una revisión de dos horas en una sala de lectura segura del Departamento de Justicia (DOJ) este 9 de febrero, los legisladores señalaron que estas identidades fueron tachadas sin una justificación legal clara, violando potencialmente la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein aprobada en noviembre pasado.
Entre los hallazgos, Massie destacó que los archivos incluyen fotografías y descripciones que vinculan directamente a estos individuos con la red de tráfico. Aunque los legisladores se han abstenido de dar los nombres completos para permitir que el DOJ “corrija su error”, ofrecieron detalles significativos sobre los perfiles de los implicados:
- Un alto funcionario de un gobierno extranjero.
- Un “Sultán”.
- Un “reconocido CEO jubilado”.
- Al menos un ciudadano estadounidense.
“Lo que queremos son los nombres de los hombres a quienes Jeffrey Epstein les traficaba mujeres… En dos horas encontramos a seis hombres cuyos nombres han sido redactados y que están implicados por la forma en que se presentan los archivos”, declaró Massie a la prensa.
Esta controversia surge en un momento de alta tensión política, justo antes de que la Fiscal General, Pam Bondi, testifique ante el Comité Judicial de la Cámara este 11 de febrero. Los legisladores han advertido que, de no liberarse los nombres de forma oficial, podrían utilizar la cláusula de “discurso y debate” de la Constitución para revelar las identidades directamente desde el estrado del Congreso. Por su parte, el DOJ sostiene que ha actuado de buena fe al procesar millones de documentos, aunque legisladores como Jamie Raskin estiman que, al ritmo actual, revisar la totalidad de los archivos pendientes tomaría más de siete años.







