Ajustes fiscales y alta siniestralidad ponen en jaque la permanencia de los adultos mayores en la medicina privada.
Monterrey, Nuevo León.– El sector de los Seguros de Gastos Médicos Mayores (SGMM) atraviesa su año más crítico en décadas, registrando incrementos en las primas que oscilan entre el 20% y el 40% en promedio, con picos de hasta el 75% para el segmento de adultos de entre 50 y 60 años. Esta “tormenta perfecta” se deriva principalmente de la modificación a la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA) efectiva desde enero de 2026, la cual eliminó la posibilidad de que las aseguradoras acrediten el IVA pagado en indemnizaciones y reclamos, trasladando un costo directo de entre el 6% y 10% a los usuarios. A este factor fiscal se suma una inflación médica disparada por el encarecimiento de insumos importados, medicamentos especializados y una mayor siniestralidad en el estado, lo que ha obligado a las compañías a recalcular sus tarifas para mantener la solvencia. Ante la falta de accesibilidad, se observa una tendencia de cancelaciones masivas que amenaza con saturar los servicios de salud pública, dejando a apenas el 10.6% de la población con cobertura privada y convirtiendo lo que antes era una protección básica en un lujo difícil de costear para las familias regiomontanas.







