Si Apple traslada el costo de los aranceles a los consumidores, su equipo más “económico” costaría más de mil dólares.
Estados Unidos.- Los nuevos aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a productos fabricados fuera de EE.UU., especialmente en China, podrían encarecer significativamente los iPhone. Analistas prevén que Apple tendría que aumentar los precios entre 30% y 43%, lo que llevaría al iPhone 16 básico de US$ 799 a más de US$ 1.100, y al iPhone 16 Pro Max a casi US$ 2.300. Apple enfrenta la disyuntiva de absorber estos costos o pasarlos a los clientes.
Aunque parte de la producción se ha movido a Vietnam e India, esos países también han sido afectados por aranceles del 46% y 26%, respectivamente. Esto complica aún más la estrategia de Apple, ya que un aumento importante en los precios podría reducir la demanda de sus dispositivos y beneficiar a competidores como Samsung, cuya producción enfrenta menos restricciones comerciales en EE.UU.
Expertos señalan que la empresa podría esperar hasta el lanzamiento del iPhone 17 en otoño para ajustar precios. Sin embargo, la falta de entusiasmo por las nuevas funciones de inteligencia artificial del iPhone 16 ya ha estancado las ventas, lo que hace más riesgosa cualquier subida de precios. Algunos analistas estiman que este conflicto arancelario podría costarle a Apple hasta US$ 40.000 millones si no logra una negociación favorable.