La banda de ska lanza un álbum que resume su historia y la conexión generacional con el público.
Ciudad de México.– Inspector cierra el año de su 30 aniversario con el lanzamiento de Inspector sonando desde el Auditorio Nacional, un disco en vivo que captura la energía de la agrupación regiomontana y su arraigo dentro del ska mexicano. Para Jesús “Padrino” Arriaga, saxofonista del grupo, el género sigue vigente porque cada persona lo adapta a su manera: puede ser rebeldía juvenil, nostalgia o incluso una banda sonora afectiva que atraviesa generaciones enteras.
La agrupación, nacida entre reuniones informales y “chelas domingueras”, reconoce que consolidar un proyecto de tres décadas no ha sido fácil. Inspector ha visto cambios en la industria —del casete al CD y de regreso a la independencia— además de retos como la pandemia. Aun así, su permanencia se explica por la autenticidad de sus canciones y la relación con un público que los ha acompañado desde sus primeros éxitos hasta llenar recintos como el Auditorio Nacional.
Para Homero Ontiveros, tecladista, mantenerse en los escenarios es una “celebración de vida” donde Inspector se convierte en el contenedor de memorias y emociones de varias generaciones. Hoy, afirma, viven uno de sus mejores momentos: siguen disfrutando la fiesta, pero con la responsabilidad de sostener una maquinaria musical que ha dejado huella en la escena nacional y que continúa inspirando a nuevas bandas de ska.







