Desde Rikers Island, el exmagnate de Hollywood alega inocencia, denuncia agresiones físicas de otros reos y revela que padece una enfermedad terminal.
Nueva York.- En una reveladora entrevista concedida a The Hollywood Reporter, el otrora todopoderoso productor de cine Harvey Weinstein describió sus condiciones actuales de reclusión como un “infierno” absoluto. Aislado en la prisión de Rikers Island y con problemas de salud críticos, Weinstein rompió el silencio para asegurar que teme morir tras las rejas. El exproductor de 73 años reveló que, además de haber sido sometido recientemente a una cirugía cardíaca, actualmente padece cáncer en los huesos, lo que ha deteriorado drásticamente su estado físico, obligándolo a desplazarse en silla de ruedas.


Weinstein relató episodios de violencia dentro del penal, incluyendo un altercado por el uso del teléfono donde, según sus palabras, un recluso lo golpeó severamente en el rostro, dejándolo ensangrentado y herido. “Es increíble haber tenido la vida que tuve, y todo lo que hice por la sociedad, y no recibir un trato más indulgente”, reclamó el hombre que llevó al éxito cintas como Pulp Fiction. El exmagnate insistió en que su único pecado real fue la infidelidad conyugal, minimizando las acusaciones de agresión sexual al describirlas como “transacciones de conveniencia” por parte de mujeres que luego se arrepintieron o buscaron beneficios económicos.

A pesar de que en junio de 2025 fue hallado culpable nuevamente en Nueva York por agresión sexual y de que enfrenta una condena de 16 años en California por violación, Weinstein mantiene la promesa de que probará su inocencia en los próximos juicios. Reconoció haber sido una figura “temible y difícil” debido al desequilibrio de poder en la industria, pero negó rotundamente que su conducta constituyera un crimen. Con su próximo cumpleaños número 74 a la vista en marzo, su defensa se centra ahora en la crisis de salud que atraviesa, mientras el sistema judicial estadounidense se prepara para nuevas audiencias en este caso emblemático del movimiento #MeToo.








