La presencia de la banda y de Bad Bunny genera expectativa sobre posibles mensajes críticos durante el evento.
Santa Clara, California.- A semanas de celebrarse el Super Bowl LX en el Levi’s Stadium, la confirmación de Green Day como banda encargada del show de apertura, junto con Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo, ha generado expectativa sobre la posible carga política del evento deportivo más importante de Estados Unidos.
El anuncio despertó el debate debido a la postura crítica que Green Day ha mantenido históricamente contra gobiernos estadounidenses, en especial contra el presidente Donald Trump, a quien la banda ha señalado abiertamente en conciertos recientes mediante consignas y modificaciones a la letra de “American Idiot”.
Aunque la NFL y Roc Nation no han revelado detalles sobre el contenido de los espectáculos, la selección de ambos artistas ha puesto la atención más allá del emparrillado, ante la posibilidad de que el Super Bowl vuelva a convertirse en un escaparate de mensajes sociales y políticos.






