Autoridades y pescadores alertan sobre el impacto de esta especie invasora en los ecosistemas y economías locales.
Tampico, Tamaulipas.- La creciente de los ríos Guayalejo y Tamesí ha reactivado la amenaza del pez diablo, una especie invasora que afecta gravemente los ecosistemas del sur de Tamaulipas y el norte de Veracruz. Pescadores y ambientalistas advierten que esta plaga ha desplazado a especies nativas como la tilapia, robalo y langostino, afectando la producción pesquera y el sustento de cientos de familias.
El pez diablo, también conocido como “limpiador”, se caracteriza por su resistencia extrema, su capacidad para enterrarse en el lodo y su dieta destructiva, que incluye huevecillos de otras especies. Aunque su tolerancia a la salinidad es limitada, especialistas alertan que muchos ejemplares quedan atrapados en cuerpos de agua dulce, donde continúan reproduciéndose sin control.
La situación ha provocado una caída de hasta 60% en la producción pesquera en algunas zonas de Veracruz. Ante esto, pescadores y ejidatarios urgen la intervención de los gobiernos estatales con programas de control biológico y captura masiva. “Esta plaga está matando nuestra fuente de trabajo. Necesitamos ayuda ya”, sentenció el pescador Rómulo de León.







