Más de 3 mil conductores han sido inhabilitados en dos meses.
Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos ha intensificado la aplicación de la ley que exige que los conductores de vehículos comerciales hablen y lean inglés, lo que ha resultado en la inhabilitación de al menos 3,000 camioneros en los últimos dos meses. Esta medida, que revierte una política de la administración anterior, busca mejorar la seguridad en las carreteras.
La iniciativa ha cobrado urgencia tras un reciente accidente fatal en Florida en el que estuvo involucrado un camionero que presuntamente no dominaba el inglés. Las autoridades del Departamento de Transporte de EE. UU. afirman que la capacidad de los conductores para entender las señales y comunicarse es crucial para la seguridad vial, aunque reconocen que no hay datos concretos que vinculen directamente la falta de dominio del idioma con los accidentes.
La aplicación de la norma ha sido más activa en estados como Texas, Tennessee, Wyoming, Iowa y Arizona. Los conductores son sometidos a una prueba estandarizada que evalúa su capacidad para responder preguntas orales e identificar señales de tráfico. Mientras que la industria del transporte por carretera apoya la medida, algunos críticos temen que la aplicación sea desigual y pueda dar lugar a un perfilamiento racial por parte de los oficiales.







