Legisladores exigen que la fiscal general Pam Bondi declare bajo juramento tras calificar de “insuficiente” la entrega de documentos.
Washington, D.C.– Una sesión informativa a puerta cerrada en el Capitolio terminó en confrontación este miércoles, cuando legisladores demócratas abandonaron abruptamente la reunión con los líderes del Departamento de Justicia (DOJ). El grupo, encabezado por figuras como el representante Maxwell Frost, denunció que la fiscal general Pam Bondi y el subfiscal Todd Blanche no están siendo transparentes sobre el manejo de millones de archivos relacionados con la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein, advirtiendo que forzarán a Bondi a testificar bajo juramento el próximo 14 de abril.

La tensión surge tras la implementación de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein, que obliga al gobierno a abrir los registros del financista y de Ghislaine Maxwell. Aunque el DOJ asegura haber liberado más de 3 millones de páginas, 2,000 videos y 180,000 imágenes, los legisladores critican las “redacciones arbitrarias” que, según ellos, protegen a figuras de alto perfil mientras exponen detalles íntimos de las víctimas. Por su parte, el presidente del comité, el republicano James Comer, acusó a los demócratas de realizar un “espectáculo político”, a pesar de que cinco republicanos se unieron a la oposición para apoyar el citatorio contra Bondi.

El Departamento de Justicia ha calificado el citatorio como “completamente innecesario”, insistiendo en que no existe un esfuerzo por blindar al presidente Donald Trump —quien afirma haber roto lazos con Epstein hace años— ni a otros personajes cercanos. Mientras Todd Blanche defiende que el departamento está persiguiendo a todos los perpetradores posibles, los demócratas mantienen su postura de desconfianza: “La queremos bajo juramento porque no confiamos en ella”, sentenció Frost a su salida del recinto.







