Los padres del agresor relataron que su hijo mostraba comportamientos obsesivos y aislamiento tras vivir en Washington.
Dallas, Texas.- El hombre que abrió fuego el pasado 24 de septiembre en una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas, identificado como Joshua Jahn, creía padecer una enfermedad por radiación y mostraba un creciente aislamiento social en los años previos al ataque, según documentos obtenidos por la agencia Associated Press.
Los registros policiales señalan que Jahn, de 29 años, había comenzado a usar guantes de algodón para evitar el contacto con el plástico y practicó tiro al blanco semanas antes del ataque mortal, en el que asesinó a dos detenidos, hirió a otro y posteriormente se quitó la vida. El joven vivía en casa de sus padres, quienes aseguraron que no había sido diagnosticado con ningún trastorno mental, aunque notaron cambios drásticos en su comportamiento desde su regreso a Texas tras una breve estancia en Washington.
De acuerdo con la investigación, Jahn trabajó en una granja de cannabis legal en el estado de Washington, cerca de un área donde décadas atrás se desarrolló parte del Proyecto Manhattan, lo que lo llevó a convencerse de que había sido expuesto a radiación. En su vivienda, los agentes encontraron mapas con zonas de lluvia radiactiva en Estados Unidos y notas con la inscripción “ANTI-ICE”.
El FBI informó que el arma utilizada en el ataque fue adquirida legalmente. En tanto, especialistas del Instituto para el Diálogo Estratégico identificaron que Jahn pasaba miles de horas en línea con el seudónimo “Frank Hoenniker”, inspirado en un personaje de la novela “Cat’s Cradle” de Kurt Vonnegut, lo que podría indicar una influencia de temáticas sobre política y proliferación nuclear.






