La aplicación de teléfono permite a los clientes pedir productos para recoger en el mostrador y elimina la necesidad de caminar por toda la tienda.
Los Ángeles, California.- La apertura esta semana de la primera tienda de ropa que requiere una aplicación y códigos QR generó mucho ruido, pero el nuevo negocio no impresionó a todos.
“Realmente no sé si va a durar. Es nuevo ahora mismo, pero hay algunas cosas que no necesitan ser re inventadas, y eso puede ser un problema para alguien que va a la tienda y olvida su teléfono; o se acaba la batería”, dice Cuquita González, una mujer de 28 años que visitaba por primera vez la primera tienda de ropa de la empresa Amazon que funciona con una aplicación de telefonía móvil. Tal vez pueda funcionar para las personas que lo experimentan por teléfono; y este tipo de tiendas fomentan aún más la cultura de hacer todo por teléfono.”
El cliente necesita descargar la aplicación de Amazon, y escaneando el código de barras de la prenda que le gusta, comprueba si existe su talla, colores y demás detalles del producto. A continuación, puede pedir que lo lleven a un probador.
Según un empleado de la tienda, el proceso puede tardar de 5 a 10 minutos; y una vez en el probador, el cliente puede pedir desde la app que le traigan otras tallas que mejor se adapten a sus necesidades.
La aplicación de teléfono también permite a los clientes pedir productos para recoger en el mostrador y elimina la necesidad de caminar por la tienda buscando posibles compras. La tienda de ropa Amazon está ubicada en un centro comercial de la ciudad de Glendale, en el condado de Los Ángeles.
Al salir de la tienda, Evelyn Chacón está convencida de que preferiría comprar en línea a tener que conducir a la tienda de ropa de Amazon. “Si tenemos Amazon Prime no pagas el envío. Así que no vale la pena venir aquí”. Dice que la diferencia con otras tiendas es que solo tienen una prenda en exhibición para cada modelo, y si la gente quiere medirla, la envían al probador, y es todo.
“Es como en otras tiendas. La diferencia es que no tienes interacción con los empleados, pero no me gustó. Por eso prefiero comprar en línea mi casa”. A Silvia Garza tampoco le gustó “nada” la tienda.