Europa busca una vía diplomática propia y aclara que el conflicto con Irán “no es responsabilidad de la OTAN”
Londres / Berlín.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se enfrentó este lunes a una negativa contundente por parte de sus aliados europeos tras solicitar apoyo militar para desbloquear el estrecho de Ormuz, actualmente cerrado por Irán. El primer ministro británico, Keir Starmer, y el gobierno alemán liderado por el canciller Friedrich Merz, marcaron una distancia clara respecto a la estrategia de Washington, priorizando planes colectivos europeos sobre una intervención directa liderada por EE. UU.

Desde Berlín, el portavoz Stefan Kornelius fue tajante al señalar que la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán “no tiene nada que ver con la OTAN”, subrayando que la alianza es exclusivamente para la defensa del territorio de sus miembros y no tiene mandato para este despliegue. Por su parte, Starmer aseguró que el Reino Unido no se dejará “arrastrar a una guerra más amplia”, aunque confirmó que trabaja con socios europeos para restablecer la libertad de navegación. Mientras tanto, la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, adelantó que el bloque analiza modificar su propia misión naval en el mar Rojo para abordar la crisis de forma independiente, buscando aliviar los impactos económicos sin escalar el conflicto bélico.







