Denuncian agotamiento y frustración por exigencias del gobierno Trump.
Washington, DC.- La política migratoria de mano dura impulsada por el expresidente Donald Trump ha convertido a la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el eje de su estrategia, pero a costa del desgaste de su personal. Agentes actuales y exfuncionarios revelaron a Reuters que las largas jornadas, el incremento de detenciones y el creciente rechazo público están generando agotamiento y frustración dentro de la institución.
Las órdenes de la Casa Blanca han elevado la meta de arrestos diarios a cerca de 3,000, diez veces más que el promedio bajo la administración anterior. Esto ha derivado en la detención de personas sin antecedentes criminales, incluso residentes legales y ciudadanos estadounidenses, lo que ha detonado críticas por las tácticas de los operativos en vecindarios, escuelas y lugares de trabajo.
Para aliviar la presión, ICE lanzó una campaña nacional de reclutamiento con la meta de contratar 10,000 agentes adicionales en cuatro años, apoyada en un presupuesto de 75 mil millones de dólares. Sin embargo, algunos funcionarios advierten que la prisa por expandir la fuerza podría poner en riesgo la calidad de los nuevos elementos y aumentar la desconfianza hacia la agencia.








