Niveles de ozono se disparan un 325% en Monterrey durante el primer trimestre de 2026
MONTERREY, NUEVO LEÓN.— La zona metropolitana de Monterrey enfrenta una de sus peores crisis de calidad del aire en lo que va del año 2026, impulsada por un repunte histórico en las concentraciones de ozono troposférico ($O_3$), especialmente hacia la zona poniente. Datos oficiales del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) confirman que los días en que este gas superó los límites máximos permitidos por la norma ambiental se dispararon un 325% en solo un mes.
La contingencia ha encendido el debate entre especialistas por la disparidad entre las lecturas del gobierno local y los sistemas de medición internacionales, dejando a la población en medio de la incertidumbre sobre los riesgos reales a la salud.
San Pedro: El epicentro de la contingencia
El monitoreo oficial revela que el primer trimestre del año representó un deterioro drástico y acelerado de la atmósfera regiomontana. La estación de monitoreo ubicada en el municipio de San Pedro Garza García fue la que capturó el peor panorama de la metrópoli:
- Enero 2026: Registró únicamente 4 días con concentraciones de ozono fuera de la norma.
- Febrero 2026: La cifra escaló exponencialmente a 17 días con mala calidad del aire.
- Marzo 2026: Se sumaron otros 15 días en contingencia por este gas.
Con este comportamiento, la urbe acumuló un total de 36 días bajo contingencia ambiental por ozono durante los primeros tres meses del año.
La química detrás del problema: El enemigo invisible
A diferencia de las partículas suspendidas ($PM_{2.5}$ o $PM_{10}$), el ozono troposférico (comúnmente llamado “ozono malo” por ubicarse a nivel del suelo) no sale directamente de los tubos de escape ni de las chimeneas industriales.
La Dra. Dalila Castillo, especialista en biotecnología ambiental, explica que este gas se genera mediante complejas reacciones fotoquímicas:
$$\text{COV} + \text{NO}_x + \text{Radiación Solar} \longrightarrow \text{O}_3 \text{ (Ozono)}$$
Los Compuestos Orgánicos Volátiles ($\text{COV}$) y los Óxidos de Nitrógeno ($\text{NO}_x$) emitidos por el parque vehicular y las fábricas reaccionan ante los intensos rayos del sol y el calor de la región, quedando atrapados en la densa capa de smog. Al ser respirado, el ozono actúa como un potente oxidante que causa irritación inmediata en la nariz y garganta, dañando severamente los tejidos respiratorios.
Controversia por mediciones: ¿Qué aire respiramos?
El repunte de este contaminante coincide con fuertes discrepancias técnicas entre las autoridades locales y los estándares globales. Durante las últimas jornadas de este fin de semana, los tableros de información mostraron realidades completamente opuestas:
Mientras la red del SIMA reportaba condiciones óptimas para realizar actividades al aire libre en casi toda la ciudad, los servidores de la plataforma suiza IQAir mantenían bajo alerta (“Color Naranja”, dañina para grupos vulnerables) a la gran mayoría de las alcaldías regias, evidenciando la necesidad de actualizar los criterios y la sensibilidad de las estaciones locales frente a las nuevas realidades climáticas que golpean a Nuevo León en este 2026.








