Sheinbaum denuncia complot de la ultraderecha de EE. UU. y México: Acusa uso de algoritmos y dinero para desestabilizar al Gobierno
CIUDAD DE MÉXICO.— Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes 1 de junio de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, denunció de manera enérgica la existencia de una campaña injerencista orquestada por sectores de la ultraderecha de los Estados Unidos en complicidad con agrupaciones conservadoras mexicanas. Según la mandataria, este bloque busca fracturar la relación bilateral y utilizar políticamente a México de cara a las elecciones intermedias estadounidenses de noviembre y los procesos electorales locales del próximo año en territorio nacional.
No obstante, la jefa del Ejecutivo federal matizó la autoría de los ataques, deslindando directamente al mandatario de EE. UU.: “Hay mucho diálogo con Estados Unidos. No creo que sea el presidente Trump quien esté detrás de la campaña. Queremos una buena relación… Son sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que no están de acuerdo con nuestro gobierno por razones ideológicas y se juntan con la ultraderecha en México”, puntualizó.
La manipulación digital: Dinero, monopolios y algoritmos
Al abordar los mecanismos de la presunta ofensiva, Sheinbaum Pardo lanzó una dura crítica al funcionamiento de las redes sociales y a la concentración de los medios de comunicación en el entorno global, acusándolos de ser herramientas de manipulación ideológica en contra de los programas sociales y las políticas de la Cuarta Transformación.
“El dinero es el que genera la información, a partir de quién lo paga, y la propia concentración de estas plataformas en unas pocas manos. […] Cuando hay tanto dinero involucrado y orientación de ciertos algoritmos, que implica la manipulación de información, vale la pena entender cómo nos estamos informando”, alertó la presidenta.
Blindaje constitucional: Injerencia extranjera como causa de nulidad electoral
Como respuesta institucional a estas dinámicas de presión externa, la mandataria ratificó su absoluto rechazo al intervencionismo y aprovechó la tribuna para destacar la urgencia de la nueva reforma electoral. Detalló que el marco legal en vías de consolidación contempla de manera explícita que la injerencia extranjera sea una causa automática de nulidad en cualquier proceso electoral democrático dentro del país.
A pesar de las tensiones denunciadas, Sheinbaum reiteró que la instrucción para la Cancillería y el gabinete de seguridad es mantener abiertos todos los canales de diálogo, coordinación y colaboración con la administración de Donald Trump, pero bajo una condición irrenunciable: el respeto absoluto a la soberanía nacional. La transformación de México, concluyó, mantendrá una visión humanista donde la justicia social y la dignidad de las personas se posicionen por encima de agendas corporativas o intereses ideológicos extranjeros.







