Entre la nostalgia colonial y el “narcoestado”.
CIUDAD DE MÉXICO.— Lo que se proyectaba como una gira triunfal de diez días para la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, terminó reduciéndose a seis tras enfrentar una fuerte ola de repudio popular. Invitada por figuras de la derecha conservadora mexicana y el magnate Ricardo Salinas Pliego, la líder española se despidió del país acusando al gobierno federal de “boicot”, mientras sectores sociales celebraban su salida anticipada.
El viaje, calificado por críticos y movimientos sociales como una “gira reaccionaria”, estuvo marcado por discursos que reivindicaron el orden colonial y alianzas con la élite empresarial mexicana.
Los puntos críticos de la visita
1. El polémico homenaje a Hernán Cortés
El evento central de la gira fue un tributo al conquistador Hernán Cortés, realizado en el marco de la promoción del musical Malinche de Nacho Cano.
- El discurso: Ayuso calificó la invasión y el periodo colonial como “actos de amor” y afirmó que España trajo “civilización y progreso” a México.
- La reacción: Estas declaraciones fueron recibidas con indignación por historiadores y colectivos de pueblos originarios, quienes señalaron que las palabras de la presidenta madrileña niegan el genocidio, el racismo y el despojo histórico.
2. Alianza con Salinas Pliego y la “Universidad de la Libertad”
Ayuso encontró su principal refugio en las instituciones del dueño de TV Azteca. En la Universidad de la Libertad, arremetió contra lo que llamó “las cadenas del socialismo”, asegurando que tanto en México como en España la democracia está bajo asedio por gobiernos de izquierda.
Dato clave: Ricardo Salinas Pliego, anfitrión de Ayuso, mantiene un prolongado conflicto con el Estado mexicano por deudas fiscales multimillonarias.
3. Contraste en Aguascalientes
A pesar de haber llamado a México “narcoestado” en meses anteriores, Ayuso recibió la Medalla al Mérito Cívico en Aguascalientes. El acto no estuvo exento de tensión: mientras la funcionaria ensalzaba el legado imperial, manifestantes afuera del recinto denunciaban que el gobierno estatal priorizaba recibir a la política española mientras las familias locales padecen graves crisis de desabasto de agua.
Negocios y geopolítica
La presidenta madrileña no solo viajó por motivos ideológicos; también reforzó lazos económicos:
- Inversiones: Presumió la expansión en México del grupo Alsea (Starbucks, Burger King), lo cual fue criticado por sectores sindicales que vinculan a estas transnacionales con la precariedad laboral.
- Imperialismo: Sectores de izquierda denunciaron que Ayuso actúa como “embajadora de los valores occidentales” para facilitar que empresas españolas sigan explotando recursos naturales en Latinoamérica bajo una narrativa paternalista.
El conflicto diplomático de fondo
La visita ocurrió en un clima de tensión que se arrastra desde 2019, cuando México solicitó formalmente una disculpa a la Corona española por los abusos de la Conquista. Sin embargo, el texto analizado subraya una contradicción: mientras el gobierno mexicano mantiene un discurso de soberanía, continúa permitiendo la operación de gigantes como BBVA, Repsol y Gas Natural Fenosa, que dominan sectores clave de la economía nacional.







