Fans estallan contra la prensa tras filtración de fotos de Miguel, el hijo de Luis Miguel.
CDMX.— El anonimato que por casi dos décadas protegió a Miguel Gallego Arámbula ha sido roto, desatando una guerra digital entre defensores de la privacidad y medios de comunicación. Tras la difusión de imágenes captadas durante el festival Coachella 2026 y en el aeropuerto capitalino por programas como Ventaneando, los seguidores de Luis Miguel y Aracely Arámbula han lanzado una campaña masiva para exigir que se deje de “cazar” al joven, quien —subrayan— no es una figura pública.
A pesar de que Miguel ya es mayor de edad, el hermetismo que su madre mantuvo desde su nacimiento en 2007 sigue siendo la bandera de sus defensores. El video viralizado, grabado por una asistente al evento, muestra al joven en una zona exclusiva de California bajo la vigilancia de un escolta, lo que para muchos representa una invasión a su derecho a la intimidad. Las redes sociales se han inundado de consignas como “Él no pidió ser famoso”, criticando que se le exponga solo por su linaje. Mientras los rumores sobre su parecido físico y un supuesto talento vocal “superior al de su padre” circulan, la familia mantiene un silencio absoluto, reforzando la postura de que la vida de Miguel no es, ni pretende ser, propiedad del ojo público.







