Estudiantes declaran paro indefinido tras el sangriento asesinato de un compañero.
Cuautitlán Izcalli, Estado de México.— La rabia y la indignación han paralizado a la FES Cuautitlán Campo 4. Lo que comenzó como un reclamo por la inseguridad se convirtió en una toma total de las instalaciones tras el homicidio de un estudiante en el poblado de San Sebastián Xhala. Los universitarios, hartos de la indiferencia institucional, mantienen un paro indefinido y brigadas de vigilancia nocturna, exigiendo que sus campus dejen de ser zonas de caza para la delincuencia.
El pliego petitorio es una bofetada a la negligencia de años: exigen botones de pánico, iluminación digna y, sobre todo, la construcción inmediata de una barda perimetral en una zona colindante con un predio invadido por paracaidistas, terreno que se ha vuelto la vía de acceso libre para criminales. Aunque el director David Quintanar Guerrero intenta deslindarse culpando a la CONAGUA por la falta de respuesta federal, los estudiantes lo mantienen retenido en mesas de diálogo, advirtiendo que no liberarán el plantel hasta que existan compromisos reales de presupuesto y seguridad. Mientras tanto, la carretera Cuautitlán-Teoloyucan ha sido escenario de bloqueos, dejando claro que la comunidad de la UNAM no está dispuesta a poner un muerto más por la desidia de las autoridades municipales y universitarias.
Demandas Críticas:
- Muro de Contención: Blindaje inmediato de la zona invadida por extraños.
- Pumabus Seguro: Rutas de transporte directas para evitar asaltos en el trayecto.
- Vigilancia Real: Cámaras funcionales y patrullaje constante, no solo simulaciones.
Estatus del Paro: Actividades suspendidas hasta nuevo aviso. Se espera una posible respuesta oficial hasta el 12 de mayo, sujeta a la “disponibilidad presupuestal” de la UNAM.








